martes

B.A.ST.T.AT.



Al final todo se reduce a la mirada del otro. O cómo no nos ve, que es peor.
No importa qué tan fuerte y resiliente seas con todas las demás cosas.
Es lo mismo si tenés mil metas o ni idea de adónde vas a dirigir tu vida.
Solo, acompañado. En el prime de tu vida o en lo último, seguro.
Aunque te ames profundamente y ejercites darte lo que te gusta todos los días todo el tiempo.
Aunque hagas todo por lo demás y vayas donde querés.
El golpe y
todo pasa por cómo te ve ese o esa.
Lo otro desaparece. Te lo olvidás. ¿Existió? ¿Te sentiste bien en algún momento?
Hay como flashbacks de que sí que si te los ponés a pensar es como si estuviera pasando ahí y ahora.
Pero no, porque es el pasado.
Y hasta deja de parecerte verdadero si eras el único que lo vivía así.

Nunca pasó. Nunca pasó. Nunca pasó. Nunca pasó. Nunca pasó. Nunca pasó. Nunca pasó. Nunca pasó. Nunca pasó. Nunca ´pasó.

No pasó. No va a pasar.
No pasó.

Nunca va a pasar.


No quiero que suene el teléfono, quiero ver a nadie, no quiero estar conmigo, no quiero estar en absoilutamente ningún lado.

CAMBIO PERO SHA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario