jueves

y pensar que una vez dije terminemos todo.


Cómo hacés?

Conozco todos tus trucos,

pero aún así me das que pensar.


Te guardas el orgullo

donde nadie pueda dudar de que lo tenés.


Y así vas,

sin perder el objetivo,

pidiendo dos cuando querés tres.


Ya estoy bien,

ya me ordené en mi desorden,

y aquellas voces no me hablan más.

Por favor, mentime y dame la espalda,

otra vez no quiero patinar.


Y me esperás más de la cuenta

siendo siempre el que yo soñé.


Y firme yo, me encierro en que es peor amar y envejecer.

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